Y se separó del Estado. Y eso fue hace muchos años, sin embargo la Iglesia Católica al parecer sigue creyendo que tiene un poder influyente sobre el Estado de Chile. Y es natural, después de dos gobiernos de izquierda y agnósticos, y además de un presidente católico que promulgó la libertad de culto, y reconoció a las Iglesias Evangélicas; el Clero criollo debe tener la esperanza que el "Mesías del Mercado" los ponga en un sitial elevado en cuanto a autoridades morales se refiere. Sin embargo, en la continuidad de la sociedad, se puede constatar que los chilenos, en una proporción importante, estamos cada vez más alejados de estas doctrinas condenatorias disfrazadas de perdón, y se refugian en comunidades que parecen ser más acogedoras, como las iglesias protestantes, en donde el perdón se puede conseguir en vida, y no muriendo para purificarse como la Iglesia Romana lo postula.Ahora bien, hay que hacer una aclaración. Muchos chilenos estamos optando por vivir nuestra fe fuera de un templo, es decir, no nos interesa escuchar a un sujeto con votos de castidad diciendo que si no seguimos lo que el dice, pasaremos la eternidad en el infierno. En efecto, muchos, ya no le creemos a los sacerdotes. Y es que la Iglesia Católica ha sido muy poco autocrítica con respecto a sus escándalos de abusos sexuales a menores. Saben perfectamente cuáles son las causas de ello, y no son capaces de corregirlo en pos de una modernización de esta institución tan "herida", como les gusta decir a los eufemistas.
En base a lo anterior, la Iglesia Católica en Chile, ha tratado históricamente de ser un punto de encuentro, que ha resultado ser muy útil en diversos conflictos, por tanto siempre se ha tenido una buena impresión de ella. Empero, es necesario recordar en como en toda organización social relevante, existen diversas corrientes. Para ejemplificar, hubo un sector que apoyó fervientemente la dictadura del Tirano Pinochet, mientras hubo otro sector, siendo el más mediático, que luchó por recuperar la democracia y por proteger los derechos humanos.
El problema surge cuando la Iglesia Católica se pone el traje de la única autoridad moral con opinión válida en nuestro país, se entromete en temas que son poco populares, y de un corte bastante insensato. Me refiero al "Indulto Bicentenario". Piñera no es idiota, y sabía que un "perdonazo" general podía derrumbar todos sus esfuerzos por seguir vendiendo su mentira de acabar con la puerta giratoria. Entonces, ¿la Iglesia es la estúpida? Probablemente, pues en su intento por quedar en paz, con dios y con Piñera, fueron capaces de hacer un "lobby" de tres semanas, para entregar un documento de seis carillas en donde no había nada claro, sólo rogaban por un "perdonazo".
Me gustaría saber que es lo que se trae la Iglesia entre manos. Porque, siendo el único país en el mundo en donde la Iglesia Católica posee un canal de televisión que compite en un mercado comercial... Y ahora Canal 13 vende el 67% de su propiedad a los Luksic (concentración del poder económico, tema para otro artículo). Probablemente algún provecho sacará, pues el riesgo de perder su influencia en la línea editorial es bastante grande, pues sigue siendo la principal tribuna para difundir su mensaje, ya que en internet no creo que encuentre un nicho comunicacional.
En fin, esperar que su influencia no marque retrocesos en nuestra sociedad, que su linda rama llamada "Opus Dei", no afecte la educación, ni las políticas en favor de las mujeres, ni la educación sexual, ni las políticas públicas de control de la natalidad, entre otras; aunque evidentemente, por lo que se ve venir, no será de esta manera.
Amén.

